Género
Año
Rol
Formato

Laura vive atemorizada en un pequeño pueblo cuando recibe la noticia de que su ex pareja, tras haberla atacado violentamente, volverá a la localidad al finalizar una orden de restricción. Frente a esa posibilidad, debe encontrar una forma de no cruzarse con él.

Una película nacida en el interior de Córdoba, entre lo comunitario y lo profesional, sostenida por la autogestión y el acompañamiento de las localidades de San Basilio y Alcira Gigena. Un proyecto construido a partir del compromiso real de quienes decidieron hacerlo posible.
En el centro, la interpretación de Camila Murias aporta una intensidad contenida y profundamente humana que marca el pulso de la película.

Lo que comenzó como una producción independiente y autofinanciada encontró un recorrido amplio: festivales nacionales e internacionales, y proyecciones en salas INCAA de toda Argentina. Un camino que demuestra que el origen no limita el alcance cuando hay convicción y trabajo colectivo.

TRAILLER

Reseña Destacada

“¿Cómo filmar la vulnerabilidad, el miedo, la incertidumbre? ¿Cómo filmar la vida de una persona en el paréntesis que significa el tiempo signado por la violencia? Y no solo la machista, la que pega, sino la comunitaria, la estatal, la violencia de la desprotección.
En ese tiempo paréntesis transcurre “La mujer de vidrio” (...) Y son los paisajes de los pueblos cordobeses de San Basilio y Alcira Gigena, filmados de día, de noche, de madrugada por los que se deambula Laura (Camila Murias).
Una película que, en los márgenes del suspenso, trabaja sobre una historia atmosférica que cuando llegan los momentos narrativos son como pequeños elementos punzantes que enmarcan la fragilidad de la protagonista.”

Sofía Ferrero CárregaCrítica de Cine